Hay llamadas que sabes que revelarán una historia que no te puedes perder. Así comenzó nuestra aventura con el Daimler SP250, un deportivo que casi provocó una crisis de identidad en Daimler antes de que su departamento legal se pusiera a trabajar a pleno rendimiento. Fue el último capítulo glorioso para Daimler antes de que Jaguar Cars tomara el control. Con su impresionante motor V8 bajo el capó, el SP250 se adelantó a su tiempo y aceleró el pulso de muchos. Originalmente, escuchaba el nombre "Dart", pero aproximadamente un milisegundo después de que esta palabra se pronunciara por primera vez en Coventry, las cartas legales llovieron y el teléfono se puso al rojo vivo con los abogados de Chrysler. Como resultado, rápidamente se le cambió el nombre a SP250. Pero dejemos las demandas a un lado y centrémonos en el presente de esta belleza holandesa original. Este SP250 solo ha tenido dos dueños. El primero lo conservó con cariño hasta el nuevo milenio, tras lo cual un apasionado coleccionista se lo regaló a su esposa, restaurado por completo. Al fin y al cabo, ¿qué dice más "te quiero" que un deportivo restaurado con motor V8?
Con transmisión automática (porque cambiar de marcha es cosa del siglo XX) y un techo rígido excepcional, este coche es mucho más que cuatro ruedas y un volante. Es único en el mercado y cuenta una historia de amor, pasión y un mantenimiento considerable. ¿Quieres continuar esta historia? ¿Eres alguien que entiende que este coche no es solo un vehículo más, sino una pieza viva de la historia, un icono para apreciar, admirar y conducir?
Contáctanos pronto y conviértete en el próximo guardián de este legado único.