¿Qué haces cuando eres el menor de una familia de cinco y tienes un apellido muy respetado en la industria de la sopa? ¡Exactamente! Dejas de lado la sopa de pollo y te conviertes en superintendente y piloto de pruebas de Fiat. Más tarde, surgió algo maravilloso.
En concreto: La Lancia. Una marca que Vincenzo Lancia creó con total pasión y dedicación a los ingenieros. Autos innovadores que se adelantaron a su tiempo. Como el Lancia Aprilia Bertone. Un auto de preguerra de 1937 (!) con monocasco, suspensión totalmente independiente, frenos hidráulicos y un motor V4 de aluminio. Si eso no te emociona, ¡Tesla es para ti!
La colaboración con Aprilia fue simple: Vincenzo quería un auto para el público con algunos requisitos: peso inferior a 900 kilos, cinco asientos y una velocidad mínima de 130 kilómetros por hora en la autopista. Todo salió según lo previsto, excepto el primero para este modelo en particular.
En colaboración con Bertone, Vincenzo creó el Lancia Aprilia Mk I Bertone transformabile. Un concepto del que solo quedó una unidad, así que para un público muy especial. Lo encontramos en una colección, con su decoración y motor originales. Lleva unos años inactivo, así que necesita un poco de cariño para regalarte un kilometraje sin capota muy especial. ¡Listo!