El MG TF 1250, sinónimo de art déco, conducción al aire libre y auténtica. Y también bastante especial: se fabricó durante solo dos años y solo se fabricaron 3400 unidades. Con su volante de madera, su corta distancia entre ejes y sus marchas bastante cortas, este es otro clásico genial que se acerca a la esencia de la conducción. La pintura roja muestra un ligero desgaste, lo que le sienta de maravilla al MG. No es un clásico elegante ni recién restaurado, sino un auténtico coche para el conductor con su interior original. La capota y las ventanas están en buen estado, pero creemos que no las usará mucho. Conducir por los diques con este clima, con el potente motor de 1250 cc y 58 CV, responde con bastante rapidez. El último propietario, también coleccionista de MG, reemplazó la transmisión original de cuatro velocidades por una de cinco, lo que lo hace más cómodo en las distancias más largas.
Aquellos que buscan un auto divertido para conducir que esté en muy buenas condiciones originales; ¡este lo es!